El conflicto que mantiene paralizada
a la principal productora avícola de la Argentina ingresa en horas decisivas.
Este jueves, los representantes
gremiales de la planta de Granja Tres Arroyos se reunirán con las
autoridades de la compañía y funcionarios del ministerio de Trabajo de la
Provincia de Buenos Aires en una audiencia que busca encauzar una crisis social
e industrial de alto impacto.
En contacto con TN, Adrián
Rodríguez, delegado del establecimiento, confirmó la convocatoria y
sintetizó el reclamo con el que irán a la mesa de negociación: “El pedido
central será la reapertura de las operaciones y la reincorporación de la
totalidad del personal despedido, con el objetivo de garantizar la
continuidad laboral y destrabar un conflicto que nos mantiene paralizados desde
hace semanas”.
La expectativa en la localidad
bonaerense de Capitán Sarmiento es absoluta. Con apenas 15.000
habitantes, el municipio vive pendiente de la planta, que constituye el
verdadero motor económico de la zona.
A finales de agosto, la firma argumentó
problemas de suministro eléctrico y razones de fuerza mayor para suspender la
actividad de manera indefinida.
Días después llegaron los telegramas:
más de 700 despidos, de los cuales 554 correspondieron a familias de
esta localidad.
Rumores,
incertidumbre y la voz del portón
A la angustia por las cesantías
masivas se sumó en los últimos días una serie de trascendidos que caldearon el
clima social.
Frente a versiones que indicaban que
la empresa había ofrecido salarios adeudados a cambio de productos avícolas,
los referentes gremiales desmintieron rotundamente la información.
“Esa propuesta nunca se nos hizo, vi
una publicación pero es mentira. No sé de dónde habrá salido eso”, señaló
Rodríguez.
Sin embargo, entre los testimonios de
quienes quedaron en la calle surgen los matices de una cotidianeidad
precarizada.
Una ex trabajadora de Capitán
Sarmiento relató la entrega puntual de mercadería que la fábrica necesitaba
liberar de sus cámaras de frío, aclarando que no formó parte del haber mensual:
“Nos dieron una caja de 20 pollos de exportación, de tamaño
chico. Pero no fue como parte de pago, fue para vaciar la parte que tenían
congelada y que tenían que sacar. Nada más, no es parte de pago eso”.
El desplome operativo en Capitán
Sarmiento es la cara más visible de una crisis de alcance nacional.
La espiral de desvinculaciones que
comenzó a fines de 2024 supera los 1730 cesanteados en distintas provincias.
La sangría incluye 450 despidos en
Esteban Echeverría, 50 en Pilar, el cierre definitivo de la planta Avex en Río
Cuarto (Córdoba) con 350 operarios afectados, la suspensión total en la sede de
Pinazo y alrededor de 250 despidos en Concepción del Uruguay, Entre Ríos.
El trasfondo financiero terminó de
formalizarse en los tribunales: la firma controlada por la familia De Grazia
recurrió a la Justicia para solicitar la apertura de su concurso preventivo de
acreedores a través de la sociedad Wade, buscando reorganizar un pasivo que
asciende a los US$ 350,9 millones.
La medida judicial fue el desenlace
tras el fracaso de una reestructuración privada comandada durante meses por
un banco de inversión, que buscaba quitas de hasta el 75% del capital y
plazos de repago a siete años.
Con la vía financiera judicializada y
cientos de familias a la espera de respuestas concretas, la audiencia de este
jueves en la sede ministerial bonaerense marcará la temperatura real de las conversaciones
para definir si es posible reactivar las cadenas de producción o si la
parálisis continuará profundizándose.
Fuente: TN.COM.AR





