La Emboscada: "Operación Mellizas"
El 19 de septiembre de 1974, la organización
guerrillera Montoneros ejecutó un plan meticuloso en la localidad de
Olivos. Un comando de unos 40 guerrilleros, disfrazados de policías y operarios
de la empresa telefónica ENTEL, interrumpió el tránsito en la Avenida
Libertador.
Desviaron los vehículos donde viajaban los hermanos
hacia una calle lateral. Allí, una camioneta embistió el auto de los Born.
Durante el violento ataque, los guerrilleros asesinaron a Alberto Bosch
(gerente de Molinos Río de la Plata) y al chofer Juan Carlos Pérez. Los
hermanos Jorge (de 39 años) y Juan (de 40) fueron reducidos, metidos en bolsas
y trasladados a una "cárcel del pueblo" clandestina en Carapachay.
El Cautiverio y el Rescate Récord
Los hermanos fueron encerrados en celdas separadas,
subterráneas, oscuras y sin ventanas. La experiencia afectó a ambos de manera
muy diferente:
Inicialmente, la organización exigió 100 millones
de dólares. El padre de los jóvenes, Jorge Born II, se negaba terminantemente a
pagar y negociar con criminales. Sin embargo, Jorge hijo logró influir en las
negociaciones desde su cautiverio. Finalmente, el holding Bunge & Born pagó la suma récord de 60
millones de dólares en efectivo (equivalentes a unos 300 millones
actuales), además de 3.6 millones en distribución de ropa y alimentos en villas
miseria.
Jorge Born fue liberado el 20 de junio de 1975,
tras una conferencia de prensa clandestina brindada por el líder montonero Mario
Eduardo Firmenich. 
El Destino del Botín
Aproximadamente 45 millones de dólares del rescate
fueron enviados en valijas diplomáticas a La Habana, Cuba, bajo la
custodia del régimen de Fidel Castro. Otra parte (unos 14 millones) se le
entregó al banquero David Graiver para que los invirtiera en el
exterior. Gran parte de esos fondos se perdieron o fueron confiscados tras la
muerte de Graiver en un accidente aéreo en 1976 y la posterior persecución de
la dictadura militar.
El Giro Inesperado: Socios y Amigos
Con la llegada de la democracia y tras los indultos
otorgados por el presidente Carlos Menem en 1990 —que dejaron en
libertad tanto a militares como a líderes guerrilleros, incluido Firmenich— se
produjo una de las paradojas más llamativas de la historia política argentina.
La insólita relación comercial y de
"amistad" entre el heredero multimillonario y el exguerrillero duró
años, uniendo de forma definitiva los destinos de dos personas que alguna vez
habitaron los extremos más opuestos de la violencia política de los años 70 en
Argentina. Galimberti falleció en 2002 por problemas cardíacos, y Jorge Born
murió en 2018, manteniéndose hasta el final firmes en el pacto de silencio y
pragmatismo que redefinió sus vidas.




