"Durante el gobierno de Néstor Kirchner, la
economía argentina contó con una oportunidad histórica única: el precio de la
soja alcanzó un récord de 650 dólares la tonelada, generando un ingreso
masivo de divisas al país.
Si esos recursos extraordinarios se hubieran
volcado, por ejemplo, a créditos hipotecarios masivos para la vivienda,
el impacto positivo habría sido multiplicador:
Sin embargo, en lugar de utilizar esa riqueza para
el desarrollo estructural del país, los gobernantes de ese gobierno y de los
que lo siguieron en la decada ganada prefirieron desviar esos fondos públicos
para el beneficio personal, el saqueo de divisas y la compra de departamentos
de lujo en Miami."





