(Una
barrera baja. El problema es cuántos empleos quedan del otro lado)
La transformación del corredor nacional ya tiene
una fecha concreta para San Antonio de Areco y la región. Entre 50 y 60
trabajadores vinculados a las estaciones de Solís y Larena quedarían fuera del
sistema actual. Algunos acumulan más de tres décadas trabajando en los peajes.
El nuevo modelo avanza hacia el cobro electrónico, la lectura automática de
patentes y una estructura con mucho menos personal.
La noticia nacional dice que la Ruta
8 dejará progresivamente de cobrar peajes en efectivo. Pero mirada desde San
Antonio de Areco y la región, la transformación tiene otra dimensión: detrás
de la automatización hay decenas de puestos de trabajo que llegan a su fin.
Según información a la que accedió
Bosco Producciones, el próximo 9 de septiembre será el último día de
trabajo para el personal alcanzado por la reestructuración en las estaciones de
peaje de Solís y Larena.
En el área vinculada directamente con
San Antonio de Areco y Solís, el cambio alcanzaría aproximadamente a
entre 50 y 60 trabajadores.
La expectativa es que la nueva
estructura necesite una dotación drásticamente menor. Las estimaciones
conocidas hasta el momento hablan de no más de una decena de personas,
aunque todavía no existe certeza acerca de cuántos de los actuales empleados
serán incorporados al nuevo esquema ni si esos puestos serán cubiertos con
personal nuevo.
Para muchas familias de la zona, por
lo tanto, la modernización de la Ruta 8 tiene una contracara inmediata: la
pérdida del empleo.
El 9 de septiembre,
una fecha marcada
Los trabajadores ya conocen que el
proceso es inminente.
De acuerdo con la información
recogida por este medio, deberán presentarse el 9 de septiembre para
concretar la desvinculación y entregar los elementos correspondientes a su
trabajo.
Las indemnizaciones, según pudo saber
Bosco Producciones, serían abonadas en 12 cuotas, conforme al acuerdo
alcanzado.
Hay empleados que llevan más de tres
décadas ligados al funcionamiento del peaje, aunque su antigüedad laboral
reconocida con la actual estructura puede ser menor debido a que anteriores
concesionarias realizaron oportunamente sus respectivas indemnizaciones. Entre
los trabajadores de mayor antigüedad existen casos con alrededor de 16
años correspondientes a la actual relación laboral, además de una
trayectoria mucho más extensa atravesando distintas administraciones del
corredor.
Detrás de los números aparece ahora
la incertidumbre.
Porque el interrogante no es
solamente cuánto cobrarán quienes se desvinculen, sino qué
posibilidades laborales existen en la zona para absorber de manera inmediata a
medio centenar de personas que durante años desarrollaron una tarea muy
específica.
Adiós al efectivo: la
Ruta 8 entra en otra etapa
El proceso local coincide con una
transformación mucho mayor.
VIAL 8 anunció que dejará de aceptar
dinero en efectivo en las estaciones de Larena, Solís, Venado Tuerto y
Sampacho, dentro de un corredor de aproximadamente 720 kilómetros
que atraviesa Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y San Luis.
Las cuatro estaciones están ubicadas
en los kilómetros 66, 102, 381 y 655, respectivamente.
Quienes dispongan de TelePASE continuarán
utilizando el sistema automático. En cambio, quienes no estén adheridos deberán
recurrir al pago electrónico manual y abonarán el doble de la tarifa
correspondiente a los usuarios con TelePASE.
La transformación apunta a disminuir
las detenciones y acelerar la circulación, pero también modifica de raíz el
funcionamiento tradicional de las estaciones.
Donde durante décadas hubo cabinas,
cobradores, entrega de tickets y dinero en efectivo, comienza a imponerse un
sistema basado en TelePASE, lectura de patentes y dispositivos
electrónicos de cobro.
En Solís está previsto además que
exista un espacio donde los automovilistas puedan gestionar su adhesión al
sistema, junto con dispositivos para la identificación de los vehículos y la
realización de trámites vinculados al nuevo mecanismo.
Un cambio
particularmente sensible para Areco
La estación de Solís, ubicada
en el kilómetro 102, tiene una relación directa con San Antonio de Areco.
No solamente por los miles de vecinos
que atraviesan habitualmente ese punto para viajar hacia Buenos Aires, Pilar o
localidades vecinas. También porque una parte importante de quienes trabajan
allí pertenece a Areco y su zona de influencia.
Por eso, una modificación presentada
nacionalmente como una modernización tecnológica tiene aquí un impacto
económico y social mucho más concreto.
Entre 50 y 60 puestos representan
entre 50 y 60 economías familiares que deberán reorganizarse prácticamente al
mismo tiempo.
Y la transición se produce con muy
pocos días por delante.
Según las fuentes consultadas por
este medio, existe preocupación entre los trabajadores y todavía quedan
interrogantes acerca de la conformación definitiva de la dotación que
continuará prestando servicios una vez implementado plenamente el nuevo
sistema.
Larena también
cambiaría de lugar
Otro de los movimientos previstos
sobre el corredor involucra a la estación de Larena, actualmente
ubicada en el kilómetro 66.
De acuerdo con información obtenida
por Bosco Producciones, dentro de la reorganización se proyecta trasladar ese
punto de cobro hacia aproximadamente el kilómetro 57, una
modificación vinculada a la distancia entre estaciones.
Este dato forma parte de la información
conocida localmente sobre la transición y deberá terminar de confirmarse cuando
se formalice la nueva configuración operativa del corredor.
Fuente: https://boscoproducciones.com.ar/





