Hacemos una fuerte crítica a los directivos de
la empresa por el pésimo manejo financiero y operativo que arrastró a la
principal avícola del país a una crisis insostenible. Es inadmisible que las
autoridades de la firma utilicen como excusa "problemas de suministro
eléctrico" o "fuerza mayor. Esta falta de transparencia y la total
desaparición de los responsables para dar respuestas de cara a las familias
afectadas constituye una alarmante falta de responsabilidad empresarial y
humana.
La gestión ejecutiva ha demostrado una preocupante
desidia al acumular meses de deudas salariales, pagos en cuotas e indemnizaciones
pendientes, mientras negocia de espaldas una reestructuración millonaria de su
pasivo. Sostener el empleo, la dignidad de los trabajadores y evitar el
desmantelamiento de nuestras industrias locales debe ser la prioridad absoluta.
Exigimos la inmediata intervención de las autoridades competentes y la
comparecencia urgente de los directivos de Granja Tres Arroyos para garantizar
la continuidad laboral y el pago de todo lo adeudado.






