Mientras los ecos de las batucadas aún resuenan en la
memoria de los asistentes, el predio que albergó los corsos de este año ha
recuperado su fisonomía habitual gracias a un operativo de limpieza que se
destaca por su rapidez y profesionalismo.
"Es un orgullo ver cómo, gracias al esfuerzo de
nuestros trabajadores, los vecinos pueden volver a disfrutar de un espacio
limpio y ordenado inmediatamente después de una fiesta tan grande",
comentaron desde la dirección de Higiene Urbana.
Reconocimiento de la comunidad
Los vecinos de la zona no tardaron en expresar su asombro
ante la celeridad del operativo. Muchos destacaron que, a diferencia de otros
años o eventos masivos, esta vez el impacto visual de los residuos fue
neutralizado casi en el acto.
Esta nota sirve como un merecido reconocimiento al personal Municipal
de la División Espacios Verdes cuya labor incansable garantiza que la alegría
del carnaval no se convierta en un problema ambiental para la ciudad, junto a
las Cooperativas de Barrido que trabajaron todo el fin de semana| logrando el
efecto de que, apenas unas horas después, parezca que allí "nada hubiera
ocurrido".




