La medida da continuidad al operativo denominado «Sin caño
ni escape», que incluyó tareas de investigación, allanamientos y secuestro de
motocicletas vinculadas a situaciones de ruidos molestos que afectaban la
tranquilidad de los vecinos.
Con esta compactación se busca evitar que los escapes
secuestrados vuelvan a circular y garantizar que las intervenciones realizadas
tengan un resultado concreto.
Asimismo, el Municipio continúa desarrollando operativos de
control en diferentes puntos de la ciudad, con el trabajo coordinado de la
Policía Comunal y el área de Tránsito.
Estas acciones forman parte de una política sostenida de
prevención y control, orientada a hacer cumplir las normas, promover el respeto
entre los vecinos y cuidar la tranquilidad de toda la comunidad.



