El impacto de la crisis laboral en Granja Tres Arroyos ya se
refleja en las calles de Capitán Sarmiento con el cierre de comercios y la
proliferación de trabajos informales. Alberto, con 62 años de edad y 18 de
antigüedad en la empresa, describió la situación como desoladora. Según su
testimonio, el panorama en la localidad bonaerense es cada vez más complejo
para los vecinos.
El conflicto central involucra el despido de 700
trabajadores de la planta avícola, que es la principal fuente de empleo para
una ciudad de aproximadamente 16.000 habitantes. Ante esta situación, el
Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires intervino y dictó una
conciliación obligatoria por un período de 15 días. La medida incluyó la
reincorporación de todos los empleados a sus puestos.
Fuente: https://lu17.com


