Nacido y criado en Capitán Sarmiento, el Dr.
Rabellino dedicó gran parte de su vida al cuidado de la salud. Su vocación no conoció fronteras: si bien se
radicó en Pilar durante sus últimos años, su legado médico se extendió por
múltiples localidades de la zona, donde ejerció la ginecología con una entrega,
calidez y profesionalismo que lo convirtieron en una leyenda de la medicina
regional.
Una vida al servicio de la comunidad
El Dr. Rabellino no solo trajo al mundo a
generaciones de sarmientenses, sino que asumió la enorme responsabilidad de
gestionar la salud local como Director del Hospital Municipal San Carlos. Bajo
su gestión, el nosocomio priorizó la atención humana y el acceso equitativo a
la salud.
Su compromiso social lo llevó también al terreno
político. Abrazando los valores de la Unión Cívica Radical, se consolidó como
un líder respetado por propios y ajenos. Su vocación de servicio lo impulsó a
postularse como candidato a intendente en el año 2011 por el frente UDESO, una
campaña recordada por el profundo respeto democrático y el afecto que cosechaba
en cada recorrida barrial.
La noticia de su partida física generó una ola
inmediata de condolencias en las redes sociales y dependencias públicas.
Instituciones médicas, comités políticos y, sobre todo, miles de familias de la
región manifestaron su gratitud eterna a un profesional que atendía siempre con
una sonrisa y una palabra de aliento.
"Se fue un médico de los de antes, de esos que
escuchaban y se preocupaban de verdad", coincidieron sus antiguos
pacientes de Capitán Sarmiento y la zona. Quienes tuvieron el honor de
conocerlo destacan que su verdadera vocación fue hacer el bien, sin importar el
día, la hora o el color político.
Desde este medio acompañamos a su familia, amigos y
seres queridos en este doloroso momento, despidiendo a un hombre cuyo nombre ya
quedó grabado con letras de molde en la historia grande de nuestra región. Que
en paz descanse.





