El conductor de un Renault Logan, que
se encontraba paseando, estacionó su vehículo a orillas del río Arrecifes, dejó
la caja de velocidades en punto muerto y olvidó colocarle el freno de mano.
Mientras
el pobre hombre se distrajo en el lugar, el auto comenzó a moverse lentamente
hacia el curso de agua hasta que cayó en el mismo.
Dentro de la mala suerte, se
introdujo sólo unos dos metros en el río y quedó detenido allí, por lo que
podrá recuperar su funcionamiento.
Policía
y servicios de asistencia de la ciudad trabajaron para retirarlo.
Fuente: https://unoarrecifes.com/





